Marketing para conseguir lo que quieres

Voy a escribir una historia real que tuvó suceso el día de ayer y posteriormente voy a tratar de hacer la comparación con el mundo del marketing.

Me encontrabá caminando por una de las calles del centro de Bogotá, pasé al lado de un hombre de unos 50 años, bien vestido que al lado tenía un aviso impreso que decía: “Hoy es mi cumpleaños, Dios me abraza. ¿Tú me abrazas?”. Me parecio curioso y me ubique a unos 30 metros y observe la reacción de la gente durante unos 5 minutos. Paso lo siguiente:

  • Aproximadamente pasaron 98 personas que leyeron el aviso (Aveces es difícil contarlas cuando pasan simultaneamente).
  • El hombre recibió 6 abrazos
  • El hombre recibió 5 saludos de mano

Una vez paso este tiempo, me acerque le dí un abrazo y me presente. Posteriormente le pregunte ¿por qué tan poca gente lo abrazaba? ¿Qué opinaba al respecto?

Él me dijo que creía que habían tres motivos principales por los cuales no había recibido más abrazos.

  • A la gente le da miedo ser robado. Vale la pena aclarar que en el centro de la ciudad la seguridad es un tema a tener en cuenta y bueno, esto puede ser un motivo valido
  • A la gente le da pereza que le hablen de Dios, aunque él no le fuera a mencionar ningún tema religioso. (Por el letrero que tenía el aviso)
  • A la gente le falta permanecer más humana, ponerse en la posición de la otra persona, saber que pasa por su cabeza, que siente, etc.

Ahora van mis opiniones

  • Que tal si como empresas nos ponemos en la posición de nuestros clientes, para tratar de llegar a lo que ellos buscan, dejando a un lado prejuicios y desmarcandonos de esta forma de nuestra competencia. ¿Eso nos ayudaría a crecer como negocio?¿Nos ayudaría a vender más?
  • El hombre a pesar de ser ignorado muchas veces, obtuvo desde mi punto de vista buenos resultados. Si un abrazo o un saludo es igual a una venta. Los resultados fueron excelentes.
  • Su marketing fue bueno, si quieres que tu cliente haga algo: PIDELE QUE LO HAGA. El hombre quería abrazos y eso fue lo que pidio en su pieza publicitaria. Me dijo que vivia solo, pero que quería muchos abrazos en su cumpleaños y seguro que lo consiguio.
  • Tomo acción. No se limito a querer los abrazos, salio al mercado y los pidio. El mercado respondio y él logro su objetivo de ser abrazado. La acción genera resultados.
  • Hago una pregunta para que tu la respondas: Si no hubiese sido un hombre de 50 años, sino una linda mujer de 20 años. ¿Cuánta gente la abrazaría?

Es el primero de los post de un “experimento” que publico. Me gustaría saber tu opinión.

marketing-deseos

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Siguenos en FacebookSiguenos en TwitterSiguenos en Instagram